Para las pymes, el combustible no es un gasto más, sino parte esencial de su operación. Mientras algunos lo gestionan activamente, muchos lo absorben sin medir su impacto, deteriorando su rentabilidad.
No todas las empresas enfrentan este escenario de la misma manera. Los emprendimientos requieren apoyo en costos iniciales; las microempresas necesitan combinar subsidio y gestión para sostener su operación; y las pymes consolidadas deben enfocarse en eficiencia, reconversión y alivio financiero.
En esa línea, propongo cinco medidas para apoyar a los emprendedores:
1- Asegurar la continuidad operacional.
Se hace necesario implementar subsidios directos y focalizados, tomando como referencia la lógica de los programas de emergencia que han demostrado efectividad en distintos contextos. Sercotec cuenta con experiencia concreta en la activación de instrumentos frente a crisis, como la reconstrucción tras el terremoto de 2010, el incendio de Torres del Paine, el estallido social y la pandemia. Esa experiencia permite hoy pensar en mecanismos ágiles y flexibles que ayuden a sostener la operación en rubros donde el combustible es crítico, como transporte, logística y servicios en terreno.
2- Utilizar los instrumentos existentes.
El programa Crece, y particularmente su línea Crece Sostenible, ofrece una base adecuada para avanzar en eficiencia energética y logística. Redistribuir recursos hacia esta línea permitiría ampliar cobertura y financiar mejoras estructurales como optimización de procesos, implementación de software logístico y adopción de soluciones más eficientes. El foco no debe estar solo en subsidiar el impacto, sino en reducir su peso en la estructura de costos de las empresas en el tiempo.
3- Asociatividad.
El escenario actual abre una oportunidad concreta para fomentar compras, distribución conjunta y uso de plataformas de comercialización como marketplaces. Cuando las pymes operan de manera coordinada, logran reducir costos unitarios y mejorar su competitividad.
4- Gestión de precios.
Muchos emprendedores no tienen claridad sobre cómo el combustible impacta su estructura de costos ni cómo incorporarlo adecuadamente en sus precios. Aquí, los Centros de Desarrollo de Negocios cumplen un rol fundamental, entregando asesoría especializada y continua. Fortalecer el trabajo en estructura de costos y eficiencia operativa no es un complemento, es una necesidad. Hoy existen empresas que están perdiendo margen sin tener plena visibilidad de ello, y ese es un problema que se puede corregir con gestión.
5- Digitalización
Potenciar rutas de digitalización, cursos virtuales y programas orientados al uso de marketplaces no solo mejora la eficiencia, sino que abre nuevas oportunidades comerciales.
El desafío no es menor. El alza de los combustibles no puede verse como solo una situación pasajera, sino una señal de cambio en las condiciones de operación. Por lo mismo, la respuesta no puede ser reactiva ni aislada.
¿Que otra idea se podria se podria realizar incorporando a la empresa y a la academia?