El significado de tener un sello en la educación
En un mundo cada vez más dinámico, contar con un sello que te distinga como profesional se vuelve una herramienta poderosa. No se trata solo de habilidades técnicas, sino de una actitud emprendedora, de esa capacidad para enfrentar desafíos, adaptarse, innovar y transformar ideas en acciones concretas.

Tener un sello significa llevar contigo una forma de pensar y actuar. Es formarse con propósito, vivir experiencias que te saquen de la zona de confort, participar en iniciativas como redes de emprendimiento, espacios colaborativos, desafíos de innovación o proyectos de fabricación digital. Ejemplos como la Red Crea Empresa, Go Innova, Fábrica 4.0 o la Red FAB de INACAP, por ejemplo, son oportunidades que permiten moldear ese sello, dotándolo de sentido y aplicación real.
Este tipo de vivencias no solo entregan herramientas, construyen identidad. Un sello bien formado permanece, se activa en los momentos clave: al emprender, al liderar, al reinventarse, al buscar soluciones en medio de la incertidumbre.
Porque el conocimiento se puede adquirir, pero la actitud emprendedora se cultiva y se lleva para siempre.